La cuarentena es un buen momento para poner orden en nuestras prendas

Ordenar el armario es una de las actividades más odiada por muchos, sintiéndolo un «tiempo perdido» por lo rápido que vuelve al caos. Lo sabemos, por eso esta cuarentena es el momento de «pasar por el mal trago» de hacerlo, aprovechando algún ratito donde además te apetezca estar solo o sola, porque también sabemos que convivir 24h con pareja o familia no es fácil.

Basándonos en el método Konmari, de Marie Kondo, te dejamos cuatro pequeños consejos que pueden ayudarte a hacerlo más rápido y de forma más eficiente si te mentalizas antes de ponerte manos a la obra.

Primero la tormenta

Especialmente si tiene mucha ropa, este paso te va a dar un poco de miedo. Pero debes vaciar el armario, poner toda la ropa encima de un mueble, suelo o cama para ser consciente de todo lo que  tienes. Y sí, la sensación incial va a ser la de que estás desordenando en lugar de lo contrario, pero en este caso, el fin justifica los medios. Ordenar sin sacarlo todo es una solución a corto plazo que pronto volverá a mostrar sus debilidades…

Organiza por tipo de prenda

Vamos a mover montones. Si no lo tenías hecho previamente, párate prenda por prenda y clasifícala por su tipo y temporada: pantalones a un lado, shorts a otro, blusas de invierno a un nuevo montón, camisetas de manga corta informales, a otro…

Si además te animas a guardar respeto a la gradiente de colores, ¡eres todo un o una profesional!

Hora de despedirse

Es hora de decir adiós a ese pantalón al que le tienes tanto cariño pero no te pones desde hace dos primaveras. No hablamos de tirar, sino de darle una segunda vida, siempre y cuando esté cuidada y en buen estado. Cuando termine la cuarentena podrás llevar todas esas prendas a alguna asociación benéfica que se encarga de distribuirla luego a los más necesitados. Va a tener más uso que acumulando polvo en tu armario y tú tendrás un pequeño hueco más.

Vuelta a la calma

Con los montones ya hechos fuera del mueble, solo queda moverlos adentro. Según cómo sea tu armario y la cantidad de organizadores, cajones o baldas de las que disponga, adapta los montones según su tamaño. Lo importante es que la ropa de temporada esté más al alcance de la vista y la mano que la que no lo es.

Si dispones de poco espacio y mucha ropa, puedes ver aquí el método de la gurú del orden para aprovechar hasta el último milímetro cúbico.